TIERRA ARRASADA EN DOMINICANA (II): Ahora le llega el turno a los fondos de pensiones…
¡Ahora si es verdad que se jodieron los dominicanos!
Mientras otros pueblos sufren desastres naturales como sequِِías, terremotos, tsunamis, deslaves e inundaciones las cuales enfrentan con auxilio internacional… A la ex República Dominicana le han caído encima los 7 jinetes del Apocalípsis al serle cercenados los derechos a sus habitantes mediante la más perversa Constitucion de su historia, padece de la más corrompida clase política del mundo, mientras es despojada impunemente de todos sus recursos naturales.
Cientos de préstamos legales e ilegales que han servido para enriquecer la clase politiquera, mientras a los siervos se les ahoga en impuestos no contribuidos y un largo etcétera de felonías narradas a lo largo y ancho de este blog.
No conformes con haber aprobado hace unas horas mil millones de dólares en bonos soberanos, le ha llegado el turno a los fondos de pensiones de los trabajadores para ser dilapidados en esta campaña electoral Congresional y municipal.
Antecedentes:
El fondo de pensiones forma parte de las conquistas consagradas en la Ley de Seguridad Social promulgada durante el gobierno del Presidente Hipólito Mejía, la cual finalmente fue empezada a implementar a partir de la segunda gestión del Emperador Fernández I.
Aunque la misma ha sido un gran éxito en cuanto a recaudaciones y capitalizaciones, acumulando hasta el momento la friolera de 3 millardos de dólares (RD$94,318.7 millones). No es menos cierto que la misma amerita de algunas reformas, debido a las numerosas trabas legales, administrativas y burocráticas que se han impuesto para el cobro y disfrute de esos fondos por parte de los trabajadores cotizantes al momento de llegar la jubilación.
Hasta el momento, esas trabas (que ya no valen la pena mencionar) permitían que un grupito de banqueros privados manejaran y traficaran esos recursos para provecho propio, mientras los trabajadores cotizantes “nananina” con sus cuarto$$$..
Luego del éxito de las recaudaciones, durante el desarrollo de la campaña electoral del 2008, el Emperador Fernandez I declara su interés de tomar ese dinero supuestamente para fines de construcción de viviendas.
Posteriormente ratifica ese mismo supuesto interés.
Luego, con cierto aire de ironía, manifiesta que los trabajadores se habían convertido en la nueva clase rica dominicana, gracias al dinero que tenían invertidos en los fondos de pensiones.
En la “rendición de cuentas” ante la Asamblea Nacional del pasado 27 de Febrero, nuevamente manifiesta su intención de modificar la Ley de Seguridad Social para tomar el dinero del fondo de pensiones para los supuestos planes de viviendas… Con la novedad de extender el uso de los mismos para supuestos planes de construcción de infraestructura pública…
En el día de ayer, fue sustituida la señora Persia Álvarez (afín a los grupos financieros) para colocar a otra persona de su confianza que responda a sus órdenes.
¿Qué pasará con el fondo de pensiones de los trabajadores?
En lugar de promover y apoyar iniciativas para ampliar la cobertura, disminuir y simplificar el cobro y disfrute de esos fondos, aprovechando la aplastante mayoría Congresional que disfruta… El Emperador Fernandez I ha optado por dilapidarlos al igual que todo el patrimonio y derechos de los dominicanos.
Esos fondos servirán para ampliar el circulo clientelar, aumentar las fortunas mal habidas de su Corte y “comprar” las próximas elecciones congresionales y municipales para consolidar su Imperio de una vez y por siempre….
Basta con observar los antecedentes del destino de los recursos que maneja el Emperador:
- Construcción de viviendas y apartamentos de lujo para los miembros de su Corte (Proyectos Mairení, Enriquillo, Nuñez de Cáceres, etc.)
- Metros, túneles, elevados y cachivaches sobre valuados.
- Contratas de grado a grado a granel.
- Millonarias comisiones
- Viajes VIP al extranjero en supuesta búsqueda de inversiones.
- Asesorías
- Etc.
¡Se jodieron los dominicanos!!
Los dominicanos han perdido sus playas, ríos, balnearios, minas, hábitat y pureza del medio ambiente.
Los dominicanos han perdido su bienestar y progreso con apagones, prendiones, robo-facturas eléctricas, gasolina ultra cara y mala e inseguridad.
Los dominicanos han perdido todos sus demás derechos en la robo reforma Constitucional, tanto de forma directa como indirecta al suprimirles los mecanismos para reclamarlas.
Los dominicanos han perdido la libertad económica, al serles hipotecado su futuro con empréstitos internacionales y exorbitantes impuestos no contribuidos.
Los dominicanos han perdido la dignidad, al ser embrutecidos, insultados, pisoteados, saqueados, maleados, pervertidos, corrompidos y envilecidos a cambio de las sobras del festín.
Los dominicanos ni siquiera tienen quién los defienda, ya que los poderes fácticos, Poderes del Estado, medios de comunicación, grupos de presión y hasta los Partidos de "oposición" (?) se encuentran al servicio exclusivo del Emperador.
Y ahora, a los dominicanos les despojan del derecho a disfrutar de la jubilación cuando les llegue la vejéz o incapacidad, al ser ESTAFADOS con este nuevo impuesto, cuyos beneficios nunca recibirán.
¡¡Se jodieron, coño!!
Sunday, March 07, 2010
Saturday, March 06, 2010
MELANIO PAREDES ESTA INVALIDO
solito pero cierto
El secretario de Educacion Melanio Paredes esta invalido, y mando hacer un Ascensor para subir al segundo piso donde esta su oficina Presidencial.
este caso es insolito en la historia de los Secretario de Educacion que han pasado por esa oficina de Naylon.Melanio que entro en la moda de los Secretario de Estado que se hicieron su injerto de pelo, para no perder su sexapeal y seguir gozando de un aspecto juvenil.
por no subir una cuanta escalera, prefiere gastar mas de un millon de peso y dejar los niños de Pedro Brand sin un techo donde cojer sus clases.
PUBLICADO POR JUSTIN MINAYA LOS 2:39 PM 0 COMENTARIOS VÍNCULOS A ESTA ENTRADA
El secretario de Educacion Melanio Paredes esta invalido, y mando hacer un Ascensor para subir al segundo piso donde esta su oficina Presidencial.
este caso es insolito en la historia de los Secretario de Educacion que han pasado por esa oficina de Naylon.Melanio que entro en la moda de los Secretario de Estado que se hicieron su injerto de pelo, para no perder su sexapeal y seguir gozando de un aspecto juvenil.
por no subir una cuanta escalera, prefiere gastar mas de un millon de peso y dejar los niños de Pedro Brand sin un techo donde cojer sus clases.
PUBLICADO POR JUSTIN MINAYA LOS 2:39 PM 0 COMENTARIOS VÍNCULOS A ESTA ENTRADA
Friday, March 05, 2010
La memoria del llanto
el llanto
Coincidiendo con la repugnante noticia de que la mujer esa a la que le gusta llamar hijopu.. a compañeros de su propio partido quiere que la Comunidad de Madrid declare las corridas como bien de interés cultural (¿pero qué coño de cultura?), inserto un texto aparecido hoy mismo en elpais.com :
La memoria del llanto (FRANCISCO GONZÁLEZ LEDESMA)
Perdonen si empiezo con una confidencia personal: yo, que soy contrario a los toros, entiendo de toros. Durante años, cuando me recogieron en Zaragoza durante la posguerra, traté casi diariamente con don Celestino Martín, que era el empresario de la plaza. Eso me permitió conocer a los grandes de la época: Jaime Noain, El Estudiante, Rafaelillo, Nicanor Villalta. Me permitió conocer también, a mi pesar, el mundo del toro: las palizas con sacos de arena al animal prisionero para quebrantarlo, los largos ayunos sustituidos poco antes de la fiesta por una comida excesiva para que el toro se sintiera cansado, la técnica de hacerle dar con la capa varias vueltas al ruedo para agotarlo... Si algún lector va a la plaza, le ruego observe el agotamiento del animal y cómo respira. Y eso antes de empezar.
Vi las puyas, las tuve en la mano, las sentí. El que pague por ver cómo a un ser vivo y noble le clavan eso debería pedir perdón a su conciencia y pedir perdón a Dios. ¿Quién es capaz de decir que eso no destroza? ¿Quién es capaz de decir que eso no causa dolor? Pero, claro, el torero, es decir, el artista necesita protegerse. La pica le rompe al toro los músculos del cuello, y a partir de entonces el animal no puede girar la cabeza y sólo logra embestir de frente. Así el famoso sabe por dónde van a pasar los cuernos y arrimarse después como un héroe, manchándose con la sangre del lomo del animal a mayor gloria de su valentía y su arte.
Me di cuenta, en mi ingenuidad de muchacho (los ingenuos ven la verdad), de que el toro era el único inocente que había en la plaza, que sólo buscaba una salida al ruedo del suplicio, tanto que a veces, en su desesperación, se lanzaba al tendido. Lo vi sufrir estocadas y estocadas, porque casi nunca se le mata a la primera, y ha quedado en mi memoria un pobre toro gimiendo en el centro de la plaza, con el estoque a medio clavar, pidiendo una piedad inútil. ¡El animal estaba pidiendo piedad...! Eso ha quedado en la memoria secreta que todos tenemos, mi memoria del llanto.
Y en esa memoria del llanto está el horror de las banderillas negras. A un pobre animal manso le clavaron esas varas con explosivos que le hacían saltar a pedazos la carne. Y la gente pagaba por verlo.
El que acude a la plaza debería hacer uso de ese sentido de la igualdad que todos tenemos y darse cuenta de que va a ver un juego de muerte y tortura con un solo perdedor: el animal. El peligro del toreo, además de inmoral como espectáculo, es efectista, y si no lo fuera, si encima pagáramos para ver morir a un hombre, faltarían manos y leyes para prohibir la fiesta.
Gente docta me dice: te equivocas. Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos. ¿No habrá una ley para prohibir esa última tortura, por la cual además pagamos?
Perdonen a este viejo periodista que aún sabe mirar a los ojos de un animal y no ha perdido la memoria del llanto.
Francisco González Ledesma es periodista y escritor.
Publicado por Antitaurino en 3/05/2010
0 comentarios:
Coincidiendo con la repugnante noticia de que la mujer esa a la que le gusta llamar hijopu.. a compañeros de su propio partido quiere que la Comunidad de Madrid declare las corridas como bien de interés cultural (¿pero qué coño de cultura?), inserto un texto aparecido hoy mismo en elpais.com :
La memoria del llanto (FRANCISCO GONZÁLEZ LEDESMA)
Perdonen si empiezo con una confidencia personal: yo, que soy contrario a los toros, entiendo de toros. Durante años, cuando me recogieron en Zaragoza durante la posguerra, traté casi diariamente con don Celestino Martín, que era el empresario de la plaza. Eso me permitió conocer a los grandes de la época: Jaime Noain, El Estudiante, Rafaelillo, Nicanor Villalta. Me permitió conocer también, a mi pesar, el mundo del toro: las palizas con sacos de arena al animal prisionero para quebrantarlo, los largos ayunos sustituidos poco antes de la fiesta por una comida excesiva para que el toro se sintiera cansado, la técnica de hacerle dar con la capa varias vueltas al ruedo para agotarlo... Si algún lector va a la plaza, le ruego observe el agotamiento del animal y cómo respira. Y eso antes de empezar.
Vi las puyas, las tuve en la mano, las sentí. El que pague por ver cómo a un ser vivo y noble le clavan eso debería pedir perdón a su conciencia y pedir perdón a Dios. ¿Quién es capaz de decir que eso no destroza? ¿Quién es capaz de decir que eso no causa dolor? Pero, claro, el torero, es decir, el artista necesita protegerse. La pica le rompe al toro los músculos del cuello, y a partir de entonces el animal no puede girar la cabeza y sólo logra embestir de frente. Así el famoso sabe por dónde van a pasar los cuernos y arrimarse después como un héroe, manchándose con la sangre del lomo del animal a mayor gloria de su valentía y su arte.
Me di cuenta, en mi ingenuidad de muchacho (los ingenuos ven la verdad), de que el toro era el único inocente que había en la plaza, que sólo buscaba una salida al ruedo del suplicio, tanto que a veces, en su desesperación, se lanzaba al tendido. Lo vi sufrir estocadas y estocadas, porque casi nunca se le mata a la primera, y ha quedado en mi memoria un pobre toro gimiendo en el centro de la plaza, con el estoque a medio clavar, pidiendo una piedad inútil. ¡El animal estaba pidiendo piedad...! Eso ha quedado en la memoria secreta que todos tenemos, mi memoria del llanto.
Y en esa memoria del llanto está el horror de las banderillas negras. A un pobre animal manso le clavaron esas varas con explosivos que le hacían saltar a pedazos la carne. Y la gente pagaba por verlo.
El que acude a la plaza debería hacer uso de ese sentido de la igualdad que todos tenemos y darse cuenta de que va a ver un juego de muerte y tortura con un solo perdedor: el animal. El peligro del toreo, además de inmoral como espectáculo, es efectista, y si no lo fuera, si encima pagáramos para ver morir a un hombre, faltarían manos y leyes para prohibir la fiesta.
Gente docta me dice: te equivocas. Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos. ¿No habrá una ley para prohibir esa última tortura, por la cual además pagamos?
Perdonen a este viejo periodista que aún sabe mirar a los ojos de un animal y no ha perdido la memoria del llanto.
Francisco González Ledesma es periodista y escritor.
Publicado por Antitaurino en 3/05/2010
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